guía compra pescado y marisco congelado distribuidores
Guía de compra de pescado y marisco congelado para distribuidores
Cinco criterios prácticos para comparar ofertas de congelado sin quedarse solo en el precio por kilo bruto: glaseo, formato, trazabilidad, calibrado y fiabilidad de suministro.
Glaseo y peso neto real
El glaseo es la capa de hielo protectora que recubre el producto. Una oferta con 20 % de glaseo frente a otra con 10 % puede parecer más barata y salir más cara por kilo escurrido. Compara siempre sobre peso neto declarado, no sobre peso bruto de caja.
Formato: IQF, interfoliado o bloque
El IQF congela pieza a pieza y permite fraccionar sin descongelar el lote; el interfoliado facilita separar filetes; el bloque ofrece mejor precio pero obliga a trabajar la caja completa. La elección depende de la rotación de tu almacén.
Trazabilidad y documentación
Exige por cada lote: especie con nombre científico, zona FAO de captura o cría, planta de procesado con número de registro sanitario, fecha de congelación y certificado sanitario de importación. Sin esa documentación no puedes responder ante una inspección ni ante tu cliente.
Calibrado y homogeneidad
Un calibrado consistente entre lotes evita reclamaciones y facilita el cálculo de raciones a tu cliente final. Pide referencias de calibre expresadas en piezas por kilo o gramaje, y verifica la homogeneidad en la primera entrega.
Fiabilidad de suministro
Un precio agresivo sin continuidad genera roturas de surtido. Valora si el proveedor mantiene stock en España o depende de cada llegada de contenedor, y con qué antelación comunica disponibilidad y plazos.
Preguntas frecuentes
Páginas relacionadas
Revisar catálogo profesional
Aplica estos criterios sobre nuestras referencias y consulta disponibilidad actual.
Revisar catálogo profesional